Se trata del reconocimiento “Pursuit of Excellence”, de la National Funeral Directors Association (NFDA), donde Funeraria del Hogar de Cristo destacó entre 20.000 funerarias del mundo. Es la primera vez que el reconocimiento es otorgado a una empresa funeraria chilena.

El pasado 28 de octubre, 20 mil empresas de servicios funerarios de todo el mundo se reunieron en la convención anual de la “National Funeral Directors Association” (NFDA). En la convención, que agrupa a empresas de 50 países del mundo, se entregó el premio “Pursuit of Excellence”, el cual reconoció a la Funeraria del Hogar de Cristo por una labor destacada en ámbitos como comunidad, sustentabilidad e innovación, capacitación  y gobernanza.

Al respecto, el gerente general de Funeraria Hogar de Cristo, Juan Andrés Fuentealba, comentó que “este es un premio que nos llena de satisfacción, ya que somos la primera empresa funeraria en recibirlo en Chile y la tercera a nivel latinoamericano, destacando entre más de 20 mil compañías a nivel internacional, y donde se consideró la excelencia de nuestra labor, el ejercicio de buenas prácticas ligadas al respeto y estrictos estándares éticos, la sólida relación y preocupación por nuestros colaboradores, proveedores, comunidad y el cuidado del medio ambiente, lo que nos ha permitido certificarnos, además, como Empresa B”.

De esta manera, la Funeraria del Hogar de Cristo fue premiada por sus programas sociales y apoyo a la comunidad, con la entrega de 450 servicios anuales de forma gratuita a personas vulnerables o en situación de calle y el programa Dignifica, el cual ofrece un descanso digno a neonatos menores a 28 días; la inclusión de ataúdes ecológicos y el proyecto que implementará carrozas eléctricas en 2020-2021; la capacitación permanente de colaboradores y proveedores, fomentando la tala responsable y apegada a la normativa vigente; y las buenas prácticas para ofrecer servicios.

Esta distinción, que tiene más de 35 años de historia, la han recibido empresas de servicios fúnebres como La Esperanza de Colombia, pionera en los planes de acompañamiento de los deudos, y la firma mexicana J. García López, la que representa en cada pieza publicitaria el ritual de adoración mexicano, similar al que se muestra en películas como Coco y El Libro de la Vida.