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Una corona de flores como símbolo de respeto y amor

11 julio, 2016

Cuando nos vemos involucrados en la situación e aceptar la muerte de uno de nuestros seres más amados nos queda la sensación de que no hicimos lo suficiente por ellos y que tal vez no les expresamos todo nuestro amor y respeto como debió ser. Aunque no sea un gesto muy grande, una corona de flores es un gran símbolo de estos dos sentimientos y muchos más, razón por la cual se han elegido como uno de los arreglos fúnebres con mayor presencia en este tipo de situaciones. Esto es una forma de aliviar nuestro dolor y demostrar de alguna manera todo aquello que simbolizan nuestros familiares que ha partido.

Es claro que afrontar la muerte no es tarea sencilla y más cuando somos tan cercanos a la persona que ha fallecido, pues fue nuestro compañero, amigo, cómplice, entre muchos calificativos más y dejarlo ir tan repentinamente es algo para lo que nunca estaremos listos. Buscar los momentos adecuados para que en vida, esta persona sepa cuánto la amamos es importante para que al momento en que deba dejar este plano para pasar a uno nuevo, pueda llevarse todo el amor y cariño que sentías en su corazón y que quede la sensación de que siempre supo cuanto lo valorabas.

A veces nos cuesta encontrar el tiempo o el momento adecuado para tener pequeños gestos de amor con estas personas, pero el error más grande que podemos cometer es precisamente ese: buscar. Cualquier día, cualquier hora y cualquier lugar es el ideal para hacerlo, no importa cómo, siempre y cuando todo salga del corazón y sea un acto sincero. La vida es largo que ninguno de nosotros tenemos comprado y debemos valorarla así como a los que se han involucrado en ella durante nuestro paso por este plano. Aunque al morir no es claro a dónde partiremos, sabemos que siempre querremos estar cerca de los nuestros, así sea para cuidarlos desde lo más alto.

La corona de flores ha sido uno de los presentes con mayor significado en los funerales, por su forma y los elementos que la componen. Pocas personas se cuestiona el por qué son como son y no tiene en cuenta que son una representación icónica de diversos aspectos que demuestran la creencia en lo infinito y perdurable pero también en aquello que perece y se desvanece. Las flores son la representación perfecta del ciclo de la vida por la que tenemos que pasar todos los seres vivos, incluyéndonos a nosotros, los humanos, pues aunque algunos les gustaría, nos somos eternos y debemos partir en el algún momento.

Estas plantas son una demostración hermosa de que todo lo bueno y lindo algún día se desvanece, pero que lo más importante es haber embellecido el mundo con nuestra presencia, actuando de buena fe y estando siempre para apoyar a nuestros pares.

Acomodarlas en forma circular es la representación de que todo lo que se va, regresa de otra forma, es decir, que la vida es un ciclo que comienza, termina y vuelve a su punto de partida para empezar de nuevo aunque no de la misma forma en la que partimos. Si vemos las flores tiene en su interior pequeñas semillas, que al morir son liberadas para darle paso a una nueva planta que irá creciendo y formando un jardín a su alrededor.

Así mismo debe ser el significado de la muerte. Debe ser considerado como un renacer, en otra forma, para nuevamente venir a este u otro mundo en el que podamos aportar algo más que nuestra simple presencia y saber que hacemos algo a nuestro alrededor.

La muerte nunca será sencilla de afrontar y menos cuando nos queda la sensación de habernos quedado con las palabras atoradas en nuestro interior que nunca salieron y se dieron a conocer. Nadie sabe lo difícil que es pasar por una situación como esta hasta que la vive y se da cuenta que el tiempo pasado era el correcto para demostrar todo lo que sentíamos por esa persona. Pero al menos, una corona de flores puede ser la mejor forma de representarlo.

Como mencionamos en otro de nuestros contenidos, los colores de las flores son de gran importancia para transmitir precisamente estos sentimientos y deben ser elegidas de acuerdo a lo que represente mejor cada uno de ellos. Las de color blanco son las que predominan para esta situación pues lo tomamos como una forma de decir que esperamos que esa persona se encuentre en paz, llegue a la “luz” y pueda ofrecer tranquilidad con su recuerdo. Por otro lado están las flores rojas que se asocian con el amor y los sentimientos de pareja, así como las flores de color violeta que son sinónimo de distinción y elegancia, pues este era el color elegido para vestir a los reyes y monarcas en el pasado.

Saber cuándo desprenderse de ese ser amado es muy importante para que nuestra vida pueda continuar y de acuerdo a las creencias populares para que esa persona también pueda partir en paz. En algunos casos se ha supuesto que los fallecidos no pueden encontrar descanso cuando su familia se encuentra muy afligida por su partida, lo que los preocupa y no los deja despegarse de este plano. Al escoger una corona de flores que simbolice lo que significa esa persona para ti, estás haciendo un acto terapéutico para encontrar la forma de desconectarse al menos en forma terrenal, de la persona que ha partido.

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