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EL DUELO INFANTIL: ¿Cómo ayudar a superar pérdidas a los más pequeños?

11 abril, 2016
EL DULO INFALTIL 1024_300

Los niños se hacen muchas preguntas sobre la muerte, incluso sin haber vivido un duelo. Esto se debe a que los niños intuyen, observan y ven perfectamente los cambios que experimentan, los animales y las personas (ahora están/ahora no están, el pajarito no se mueve, la hormiga no camina, etc.) y preguntarse el porqué de estos cambios y por qué las cosas mueren y desaparecen no responde más que a su deseo de “aclarar” y “confirmar” lo que ya desde muy pequeños intuyen.

Acompañar a niños y adolescentes a superar duelos por perdidas de personas importantes, es una misión que todo padre, hermano (a), primo, entre otros, debiese tener en cuenta. Debemos estar preparados para estos casos porque es muy doloroso y a veces confuso ver a un niño transitar por el difícil proceso de perder a un ser querido.
Durante este proceso necesitan mucha contención y apoyo, debemos integrar el dolor que produce la pérdida del ser querido en la vida cotidiana de los niños. Hay ocasiones en que estas situaciones se complican y se dificulta el pasar de una fase a otra. Siempre debemos estar atentos ante cualquier estancamiento o a un sentimiento demasiado duradero y a los cambios de conductas poco comunes en ellos. Si apreciamos situaciones de este tipo es conveniente orientarnos por un profesional.

• Los niños se preguntan, intuyen y conocen de alguna forma la existencia de la muerte. Si no obtienen respuestas o éstas son confusas, elaborarán sus propias teorías acerca de lo que significa morir.
• No debemos dejar al niño “a solas” con su mundo de fantasía. Cuando nos pregunta es porque necesita aclarar lo que él mismo construye. Es importante fijarse en qué preguntas responder de acuerdo a su edad y personalidad, pero siempre ser sinceros sobre sus dudas. Esto lo calmará y le servirá para confiar en nosotros.
• Busca que expresen sus propios sentimientos. Puedes pedirles que hagan un dibujo o que te dicten una carta de despedida. Así, sabrás qué es lo que piensan y podrás ayudarlos en lo que necesiten. Puede sorprenderte lo que ellos imaginan, hay niños que se sienten culpables porque no volverán a ver a la persona muerta y otros niños, que piensan que el fallecido se llevará a alguien querido lo que les genera preocupación y ansiedad por lo que tratar de dejarle claro que eso no ocurrirá.
• En caso que decidas no llevarlos al velorio, puedes inflar un globo con helio y decirle que se lo enviarán al ser querido como despedida o dejar pasar un tiempo para llevarlos al cementerio para llevarle flores y despedirse del ser querido.
• Háblale sobre la persona, recordándola con cariño y alegría. Por ejemplo, contándole anécdotas sobre sobre su abuela, tía, etc.
• Como padres, el compromiso es acompañarlos y enseñarles cómo superar las pérdidas que seguirán experimentando a lo largo de sus vidas; así, ellos mismos sabrán cómo salir adelante ante cualquier futura adversidad.

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